Cuando
la violencia contra la MUJER termina en muerte
El femicidio de Rita Soruco
18
de junio de 2008
El 18 de septiembre de 2007, a las 4 de la madrugada, en su
domicilio de Villa San Martín (San Salvador de Jujuy), era
asesinada Rita Soruco (22 años) por su concubino, Oscar
Adolfo Jerez
Dos puñaladas y cinco heridas de bala asestó él al cuerpo
de ella, como una violencia más y mortal después de tantas
otras violencias de las que fue víctima ella por parte de
Jerez, incluso estando embarazada de uno de sus dos hijos
pequeños.
Adolfo Jerez, como se acredita en el expediente que tramita
ante el juzgado de Instrucción en lo Penal a cargo del juez
Aróstegui, no solo ejercía constantemente violencia sobre
ella, sino que previo a matarla la amenazó de muerte para
evitar que se vaya a trabajar a Maimará, ya que ninguno de
los dos tenía empleo. Rita había decidido irse a Maimará
a pesar de su oposición, resolvió volver a la cooperativa
de su comunidad de originarios porque ya no aguantaba la
situación y se había acrecentado su miedo, y cuando estaba
decidida a decírselo a él, esa misma noche (como contó la
hermana de él en el expediente) él la mató. La finalidad
no conseguida mediante las amenazas (que ella no se vaya a
Maimará) motivó el homicidio; este es el argumento central
de la querella para lograr la prisión perpetua de Jerez, ya
que tales circunstancias agravan el homicidio. Hoy la
imputación a Jerez es solo homicidio simple, para la que se
establece una pena que puede ir de los 8 a los 25 años.
Increíblemente, varios medios de prensa expresaron al
relatar la noticia del crimen, que se trataba de un “drama
pasional”.- Pero nada tiene de pasional este homicidio. La
muerte de Rita Soruco es un trágico ejemplo de cómo la
opresión y la violencia contra la mujer a veces termina en
muerte. Y los rumores (mentirosos) que después se
desparramaron por el barrio y Maimará, respecto de una
supuesta infidelidad de ella, fue el típico intento de
justificar el crimen y la violencia que se ejerce contra la
mujer en nuestra sociedad, siempre naturalizada. Incluso se
trata de un intento “justificador” absurdo, que el mismo
asesino hizo propagar, cuando lo único que explica el
crimen es el hecho de que él consideraba a Rita como un
objeto del cual podía disponer a su antojo. Se creía con
derecho a disponer de su libertad y de su vida. Y dispuso de
ella matándola, cuando ella quiso huir de tanta opresión.-
Por ello, hoy las mujeres en cada rincón de Jujuy se
organizan para enfrentar la violencia hacia ellas, en
defensa de la vida de las mujeres, y de la vida libre de
violencias, para que nunca más se repita la tragedia de
Rita Soruco en nuestra provincia, y para que haya políticas
de Estado que prevengan la violencia y la muerte. Porque la
muerte de Rita, como tantas otras tragedias vividas en
nuestra provincia, como la de Romina Tejerina, son tragedias
evitables.
Multisectorial de la mujer de Jujuy
mujeresdejujuy@gmail.com