No
al arresto domiciliario a Barreda. Declaración de "Las
Azucenas
.-
21/5/08
La
Justicia concedió a Barreda el arresto domiciliario
Cuando
la Violencia contra la Mujer no tiene sanción
Para
erradicar la Violencia contra las mujeres es necesario que
los asesinos como Barreda cumplan su condena sin el
privilegio que significa un arresto.
Mientras
la Justicia se expide en el caso Barreda, 76 mujeres
detenidas en cárceles bonaerenses con sus hijos, la
mayoría por delitos no violentos, reclaman a la Justicia
medidas alternativas a la prisión preventiva.
La
decisión se ajusta a Derecho, pero refuerza la idea de que
la violencia contra las mujeres no tiene sanción.
Quienes
integramos la Casa de la Mujer Azucena Villaflor creemos que
si Barreda accede finalmente al arresto domiciliario, el
asesinato de Elena Arreche, Gladis Mac Donalds, Adriana y
Cecilia Barreda no tendrá la condena necesaria para que la
violencia contra las mujeres deje de ser una realidad
constante en nuestra sociedad.
Barreda
es un asesino y nunca se arrepintió de lo que hizo. “Lo
volvería a hacer porque vivía en un infierno y me tenía
loco”, dijo frente al Tribunal que lo condenó.
Barreda
tenía la posibilidad de dejar el lugar donde decía era
subestimado, atacado, agredido.
Permanentemente,
cuando tuvo la oportunidad de hacerlo, frente a las cámaras
de televisión, convirtió a las víctimas en sus
victimarias. Y redujo los crímenes a una simple reacción
frente al apelativo: “conchita”.
Pensó
cómo asesinar a las mujeres, se hizo de un arma y las
sorprendió indefensas, les disparó sabiendo qué estaba
haciendo. ¿Es posible pensar que tendrá “buena conducta”
si accede al arresto domiciliario?
Para
que las mujeres dejemos de ser violentadas los golpeadores,
los violadores, los asesinos deben ser condenados.
No
debe existir la posibilidad de que salgan en libertad, que
les sean rebajadas las penas por matar a esposas, novias,
amantes, ex esposas, ex novias, ex amantes porque les eran
infieles, como ocurrió recientemente en La Plata cuando se
juzgó a Leonardo Crespo por el asesinato de su esposa,
Analía Escamochero.
Porque
subsiste en las condenas la idea de que las mujeres debemos
ser sancionadas cuando no nos ajustamos a la norma, cuando
no respondemos a lo que la sociedad espera de nosotras, las
mujeres somos consideradas objetos, propiedad del varón y
en tal sentido se procede sobre nosotras y nuestra conducta.
Mientras
Barreda espera el arresto domiciliario, 76v mujeres
detenidas con sus hijos e hijas en cárceles bonaerenses, la
mayoría por delitos no violentos-contra la
propiedad-reclaman a la Justicia medidas alternativas a la
prisión preventiva.
En
los relevamientos realizados por el Comité contra la
Tortura, en la Provincia de Buenos Aires, se detectaron
casos de mujeres que llevan más de cuatro años detenidas
junto a sus hijos son condena.
Entre
enero y abril de este año treinta y cinco mujeres fueron
asesinadas por algún hombre con el cual habían mantenido o
mantenían una relación afectiva y las posibilidades de que
se descubra quién las mató y que finalmente sean
condenados son escasas.
La
prensa gráfica refirió en los últimos años, más de
trescientos femicidios, de los cuales solo en sesenta y seis
casos hubo condena de acuerdo al mismo registro.
El
femicidio es el asesinato de mujeres por razones asociadas a
su género por parte de los hombres; motivados por el
desprecio, el odio, el placer o el sentido de propiedad
sobre ellas. Ser mujer se convierte en un riesgo, las hace
vulnerables.
Barreda
debe cumplir la condena que le impuso la Justicia en una
cárcel, sin el privilegio que significa el arresto
domiciliario.
Máxime
cuando esta modalidad ha demostrado su ineficacia al hacerse
público públicos casos de genocidas, que debiendo cumplir
condena bajo arresto domiciliario, entra y salen de sus
domicilios sin ningún control.