Mendoza:
La ligadura de las
trompas será legal en la provincia
El Senado aprobó la
norma, que incluye un tratamiento similar para varones. Pero
en ambos casos las operaciones deberán ser reversibles.
Diputados podría sancionarla en una semana
Fuente: http://www.diariouno.net.ar/
Con 30 votos por la
afirmativa y cuatro por la negativa, el Senado aprobó ayer la
ley de contracepción quirúrgica, que permitirá que en el
futuro mujeres y hombres puedan acceder a la ligadura de
trompas o vasectomía en los hospitales públicos de la
provincia.
Sacar el texto consensuado
demandó la friolera de tres años, que pasara por cinco
comisiones y que estuviera a punto de tratarse en el recinto
en reiteradas ocasiones.
Ahora la iniciativa debe
volver a Diputados, ya que se le introdujeron modificaciones.
Pero el autor del proyecto original, José Luis Montaño,
aseguró que la sanción definitiva podría darse el
miércoles que viene, “porque ya tengo el visto bueno de
todos los bloques”.
El cruce
El despacho final aclara que
las cirugías deberán realizarse con “métodos reversibles”.
Este fue el concepto que terminó de convencer a aquellos
legisladores que se negaban a levantar su mano por considerar
que la contracepción tradicional implicaba la esterilización
de la población.
En cambio, la reversibilidad
de la intervención implica darle a la población una
herramienta más de anticoncepción.
La mayoría de los
legisladores estuvo de acuerdo (30) y hubo cuatro ausentes
(Sara Rosales, Juan Carlos Navarro y Marta Pacheco, del PJ, y
Juan Carlos Aguinaga, del PD).
En tanto, cuatro legisladores
se opusieron: Mario Casteler y Roberto Ajo, del PD, y las
justicialistas Mónica Piris y Mireya Díaz.
El primero de ellos
cuestionó la norma por considerar que no protege la salud de
las mujeres , no respeta a la familia y a las instituciones
que “Dios inscribió en el corazón de cada uno” y porque
va contra la moral.
Incluso leyó encíclicas
papales que sostienen la ilicitud de las prácticas
esterilizantes y advirtió que el Estado provincial será
víctima de innumerables juicios que iniciarán pacientes
arrepentidos.
Ajo, por su parte, dijo que
se sacó una ley “por obligación” e insistió en que la
pobreza no se combate con más métodos anticonceptivos.
También apuntó con dureza
contra el artículo por el cual se especifica que cuando no
haya acuerdo entre los cónyuges prevalecerá el derecho del
miembro de la pareja que desea someterse a la operación. “Para
vender un auto hay que pedir permiso al esposo o esposa y para
una contracepción quirúrgica no. Es increíble”, disparó.
En este contexto, el jefe de
la bancada demócrata pretendió a último momento cambiar la
redacción de ese punto, a lo que la mayoría del cuerpo se
opuso.
En la vereda de enfrente, la
defensa más sólida del proyecto estuvo a cargo de Marcos
Garcetti (FISCAL), quien entre otros argumentos expuso que la
ley consagra un derecho, el de la salud entendida como
bienestar físico, psicológico y social, en vez de obligar a
las personas a someterse a intervenciones quirúrgicas.
En otro párrafo de su
destacada exposición, Garcetti desestimó que esta norma sea
la antesala de un proyecto a favor de la legalización del
aborto, tal como ventiló, por ejemplo, el justicialista Pablo
Patti.
“Por el contrario, creo que
con esto se pueden evitar embarazos no deseados y posibles
abortos, la principal causa materna en la Argentina”,
cerró.
Paola Piquer
ppiquer@diariouno.net.ar
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