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Miércoles,
06 de Diciembre de 2006
Feminización del sida
Fuente:
Página 12 WEB
Cómo
plantear el tema del VIH/sida sin recordar que, en sus
comienzos, se lo consideró como el “mal” que atacaba
primordialmente a los varones homosexuales y a drogadictos. Y
cuando se empezó a hablar de pandemia, no se tuvo demasiado
en cuenta “lo diferencial” en las mujeres... Y justamente
las mujeres pasaron de ser la tercera parte de los adultos que
vivían con el VIH a constituir hoy casi la mitad. Onusida
presentó el Informe 2006, donde todos ya coinciden en que en
el mundo, en América latina y en Argentina la epidemia sigue
creciendo y mujeres y jóvenes (15 a 24 años) son hoy los que
la alimentan. Y por eso ya el sida tiene cara de mujer. Y a
este fenómeno se lo ha denominado “feminización del sida”
y aún se hace necesaria la aclaración de que las mujeres y
las niñas adolescentes son vulnerables al VIH/sida, no a
causa de sus comportamientos individuales, sino debido a la
discriminación y la violencia de que son objeto. La
Organización Mundial de la Salud estimó que en las
relaciones sexuales las mujeres son de dos a cuatro veces más
vulnerables que los hombres a la infección del virus del VIH
y que durante las relaciones sexuales el virus se transmite de
hombre a mujer mucho más fácilmente que de mujer a hombre.
Además, la carga viral es mayor en el semen de un varón
infectado que en los fluidos vaginales de una mujer con VIH y,
por otro lado, en la mujer el tejido de la vagina y el recto
es mucho más vulnerable a la contracción de infecciones que
el tejido que cubre el pene. Pero abordar las diferencias
biológicas no garantiza el éxito. Ya hace muchos años que
se puso de manifiesto hasta qué punto las desigualdades de
género contribuyen a la expansión de la enfermedad. Muchas
mujeres en el mundo no pueden controlar cuándo y con quién
tienen contacto sexual incluso en algunos lugares no se les
permite ni se les alienta a entender su propio cuerpo, lo cual
las vuelve más vulnerables frente a las enfermedades de
transmisión sexual. Y a esto debemos sumar que tienen menos
acceso a la educación y la información sobre el VIH, menos
voz en cuestiones relativas al matrimonio y las relaciones
sexuales, menos acceso al crédito y a las oportunidades
económicas y escasa gravitación en la formulación de
políticas y adopción de medidas relativas al sida. Desde
hace años es denunciado que las mujeres pobres cada vez
tienen menos seguridad económica como resultado de la
enfermedad y a menudo se ven privadas de su derecho a la
vivienda, al patrimonio o a la herencia, e incluso de
servicios sanitarios adecuados. Y además, con frecuencia el
sida obliga a las niñas a abandonar la escuela para cuidar de
sus parientes enfermos, ocuparse del hogar o porque deben
trabajar para contribuir al sustento de la familia.
Fabiana
Andrea Méndez
DNI
22.548.767
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