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Despidos masivos en
materno infantil
(10/10/05)
26 Enfermeras y enfermeros de neatología han sido
despedidos del Materno Infantil Mohibe Akil de Menem,
del Partido Malvinas Argentinas. Esta medida ha sido
tomada ante el reclamo de querer pasar a ser personal
de planta y NO, al trabajo en negro, varias madres
nos trasmitieron su angustia, ya que no saben quienes
atienden a sus bebitos internados, también denuncian
intentos de privatizar el Materno, golpeando una vez
mas a nuestra población carenciada.
El viernes
11-noviembre se hace una Marcha en
defensa de la Salud Pública y gratuita y por la
reincorporación del personal despedido.
Salimos a las 10hs,
desde el colegio San Pablo
Los Polvorines
Para la Iglesia Católica de
Entre Ríos, la modificación de la Ley 9501 de salud sexual y
reproductiva es un objetivo prioritario y urgente. Quieren
aprovechar el temor del gobernador Jorge Busti a confrontar
con la jerarquía católica antes de las elecciones del 23 de
octubre. Por eso avanzan con rapidez, haciendo de cuenta que
los cambios ya son un hecho, aunque no lo sean, porque falta
su tratamiento en Diputados. Mientras el Foro por los Derechos
de las Mujeres de Entre Ríos trabaja para obtener el rechazo
total de los cambios por los dos tercios de la Cámara baja
–lo que cerraría la puerta al retorno a Senadores–, la
ley sigue vigente tal como fue aprobada en julio del 2003, con
perspectiva de género para la educación sexual y la
prevención de embarazos no deseados como objetivo primordial
del sistema de salud sexual y reproductiva.
Como en una guerra de
posiciones, los actores no se quedan quietos, con gran
disparidad de recursos y poder de lobby. Una comisión del
Consejo General de Educación, designada a medida del
Arzobispado de Paraná, estudia una nueva implementación de
la educación sexual, que viola claramente la ley vigente.
Plantea “un concepto integral de persona, como creada por
Dios, a su imagen y semejanza”, según expresó a El Diario
de Paraná el presbítero José Dumoulin, delegado episcopal
de Educación, quien no dudó en considerar el trabajo actual
en el área como “afín” a la Iglesia.
Tan afín como la
modificación de la ley que obtuvo media sanción de la
Cámara de Senadores casi por sorpresa. Los cambios consisten
en anular la perspectiva de género, reemplazar la prevención
de los embarazos no deseados por un artículo que defiende la
vida desde la concepción y ratificar la potestad de los
padres sobre la materia, para impedir la distribución de
métodos anticonceptivos a adolescentes. El bloque
justicialista votó de manera unánime en la Cámara alta,
pero en Diputados el panorama es más complejo, porque algunos
peronistas adelantaron su desacuerdo. Se necesitan 19 votos
para rechazar los cambios sin dar lugar a que el Senado los
deje firmes, y el Foro por los Derechos de las Mujeres confía
en contar desde ya con los 13 de la oposición (UCR y los
partidos provinciales Nuevo Espacio y la Red de Participación
Popular).
En Diputados, la
modificación ingresó formalmente el miércoles pasado. El
proyecto irá a las comisiones de Salud, Educación y
Legislación, donde apostarán a producir fallos contrarios
unánimes. El objetivo es ratificar en forma contundente la
actual ley, aunque saben que esa resolución deberá esperar
hasta después de las elecciones del 23 de octubre, porque
antes “nadie quiere oponerse abiertamente a la Iglesia”,
sugieren las más activas luchadoras contra las
modificaciones.
Mientras tanto, el arzobispo
de Paraná, Mario Maulión –del ala conservadora de la
jerarquía católica–, aprovechó la fiesta patronal de
Bajada Grande, el domingo pasado, para volver a la carga. “Querían
matar al niño –dijo en alusión a la Virgen María–.
Puede resonar en nosotros cómo ese riesgo sigue estando
presente: buscan eliminar al niño.” En el Foro por los
Derechos de las Mujeres, integrado por un amplio abanico de
ONG y organismos gubernamentales, suponen que el próximo
objetivo es impedir la entrega de anticonceptivos: “Estamos
trabajando desde la perspectiva de género, en una provincia
donde alrededor del 20 por ciento de los embarazos corresponde
a adolescentes. Ellos ahora borran la perspectiva de género,
y después querrán impedir la distribución de
anticonceptivos. Pero para el Ministerio de Salud de la
Nación se trata de una política de Estado”, expresó
Mónica Fassoni, a cargo del Programa de Salud Sexual y
Reproductiva.
La intervención del propio
ministro Ginés González García –quien llamó preocupado
al gobernador al enterarse de los cambios aprobados por
Senadores– también deja en un brete a Busti, en un año
electoral en el que prefiere no pelearse con la Iglesia ni con
el gobierno nacional. Pero “es muy permeable a las
posiciones eclesiásticas”, afirmó Grimmalt.
Desde que se aprobó hace dos
años –y una semana antes de la llegada de Maulión como
arzobispo de Paraná–, la ley nunca fue reglamentada, aunque
ahora el Ministerio de Salud trabaja contrarreloj para
hacerlo. “Pasamos de dos años de no tener reglamentación a
que en dos semanas quieran aprobar un programa de educación
sexual en las escuelas que no se corresponde con la ley
vigente”, se indignó Silvia Primo, del programa de
Prevención del VIH de la Universidad de Entre Ríos, quien
subrayó que la “Constitución nacional garantiza la
educación laica”.
En Educación, los pasos
contra la ley fueron firmes y efectivos. Desde que lograron,
en diciembre pasado, que se releve a Roberto Mateoda, el vocal
del Consejo General de Educación más afín a la
implementación de la ley, no pararon de avanzar. En febrero
removieron también a la encargada de la Comisión que
desarrollaba la implementación, Silvia Darichón, de la
Asociación Sexológica del Litoral. Con la comisión
descabezada, avanzaron sobre el propio Consejo General de
Educación (un presidente y tres vocales), donde designaron
personas afines al Arzobispado. Una nueva comisión empezó a
reunirse, y trabajar sobre conceptos bien diferentes de los
previstos por la ley. Hablan de la determinación biológica
del sexo y del concepto tradicional de familia. “No debe
olvidar el bagaje de conocimientos previos que el educando
trae de la familia, primer lugar donde se transmiten los
valores primordiales sobre la vida sexual”, dice un
documento que difundió la nueva comisión, a cargo de Silvia
Kupervaser, presidente del Jurado de Concursos del Consejo.
También plantea la necesidad de “reconstruir una red de
contención, de confianza, de responsabilidad y colaboración
entre dos instituciones básicas que deben fortalecerse: la
escuela y la familia”.
“Está claro que esta
comisión está violando la ley vigente”, explicó la
diputada provincial, autora de la Ley 9501, Lucy Grimalt, de
la Red de Participación Popular. “La actual comisión no
puede funcionar si no se modifica la ley. No tiene nada que
ver con la ley actual ni con los lineamientos del Ministerio
de Salud. Dejaron afuera a la mayor cantidad de organizaciones
que participó en la confección de esta ley y estamos en
condiciones de discutir los criterios con los que hoy se
pretenden volver atrás”, afirmó la legisladora.
Para defender sus derechos en
la implementación de la educación sexual, las distintas
organizaciones que integran el Foro por los Derechos de las
Mujeres enviarán cartas documento al Consejo General de
Educación para exigirle que las convoque a debatir los
programas educativos. Si esa petición no obtiene respuestas,
iniciarán acciones legales porque la ley vigente establece
con claridad la conformación de la Comisión en Educación.
También pedirán que se convoque a todas las religiones, y no
sólo a las más tradicionales, como hace la comisión actual.
“La Constitución nacional asegura la educación laica”,
puntualizó Primo, quien subrayó también que “lo
sorpresivo no es que la Iglesia se oponga a la ley, porque
siempre lo hizo. Lo complejo es el abuso de poder que hacen
sobre la sociedad”. Se trata de que “el resultado de la
presión de la jerarquía son las decisiones que toma el
Ejecutivo”.
El éxito de la Iglesia
significa el fracaso para muchas mujeres que no accederán a
sus derechos sexuales y reproductivos, y ni siquiera llegarán
a conocerlos. “Esto significa empezar a trabajar de nuevo en
la clandestinidad. Aunque tengamos voz y haya mucha gente que
apoya los derechos de las mujeres, siempre llegamos al mismo
lugar, la Iglesia sigue teniendo la misma injerencia. Lo que
se está negociando es la pobreza y la vida de las mujeres”,
concluyó Analía Venanzi, de la ONG Mujeres Tramando, que
también integra el Foro por los Derechos de las Mujeres.
fuente: www.pagina12.com.ar
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