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CRUZADA
MORAL CONTRA BACHELET POR LA DISTRIBUCION GRATUITA DEL
ANTICONCEPTIVO DE EMERGENCIA
Las
farmacias chilenas se rebelan contra la "píldora del
día después"
Fuente:
Clarín digital.- 31/10/07
Tres
cadenas que concentran el 90% del mercado se niegan a venderla
y argumentan "objeción de conciencia". El gobierno
les aplicó una multa de 68 mil dólares. La derecha dice que
se trata de una medida "expropiatoria".
Por: Mónica González
Tres importantes cadenas de
productos farmacéuticos le han declarado la guerra al
gobierno de Michelle Bachelet, concitando el apoyo de los
sectores mas conservadores. Y la razón no es económica, al
menos en los dichos, sino el rechazo de los empresarios a
vender la llamada "píldora del día después", un
anticonceptivo de emergencia.
Amparándose en la
"objeción de conciencia", las farmacias Salcobrand,
Cruz Verde y Ahumada se niegan a vender el producto
argumentando que es abortivo. La reacción empresarial, que
incluyó avisos pagos en los diarios, surgió luego de que el
Ministerio de Salud les aplicara una multa de US$68 mil
dólares por negarse a vender la píldora.
En un aviso, Salcobrand
afirmó que sus farmacias "se han visto forzadas a
comercializar levornorgestrel", acto que violenta y
vulnera sus libertades ya que su efecto "podría inhibir
la implantación del embrión en el útero".
La respuesta del gobierno fue
escueta: "La legislación obliga a las farmacias a
expender todo lo que está en el Formulario Nacional de
Medicamentos". Y la subsecretaria de Salud, Lidia
Amarales, advirtió: "Y si no se cumple con lo que ordena
un sumario, la ley nos permite ordenar el cierre de una
farmacia y nosotros vamos a hacer cumplir la ley".
La advertencia gubernamental
desató protestas y reclamos de los empresarios. La Cámara de
Comercio acusó "persecución ideológica" y
también se denun ció que las multas podrían hacer quebrar a
las cadenas de farmacias. "Una de esas cadenas tiene
utilidades por US$ 12 millones en lo que va del año. No creo
que esta multa (de US$ 68 mil) tenga ese efecto", fue la
réplica de la ministra María Soledad Barría.
Y es allí donde emerge la
trastienda de esta polémica. Las tres cadenas farmacéuticas
en guerra cubren casi el 90% del mercado del rubro, una
concentración económica que ha hecho desaparecer a las
farmacias de barrio. La excesiva concentración del mercado ya
había sido objeto de una fiscalización estatal por sus
nocivos efectos en los precios al consumidor. Al punto que el
año pasado otra fiscalización denunció la concertación de
precios en el rubro. Y las medidas para enfrentar todo aquello
están pendientes. Los empresarios lo saben.
Pero de ese conflicto no se
habla. Todo se concentra en la cruzada moral que se desató
cuando Bachelet decidió distribuir el anticonceptivo
gratuitamente en to dos los consultorios del Estado a mujeres
desde los 14 años y sin autorización de los padres. Para
asegurar el abastecimiento, el Ministerio de Salud compró
30.000 dosis en el extranjero.
La presidenta avaló su
decisión en la necesidad de poner en igualdad de condiciones
a las jóvenes de distintos estratos económicos que se ven
enfrentadas a un embarazo no deseado. Si en las farmacias la
caja con dos pastillas de levonorgestrel tiene un valor
aproximado de US$ 20 dólares, en las poblaciones se entrega
gratis.
Su efecto se vio reflejado en
las estadísticas oficiales. En lo que va corrido del año, en
los consultorios de barrios de pocos recursos se han repartido
8 mil dosis. En el resto, la cifra es mínima.
La reacción de los
empresarios de farmacias reavivó la batalla de los
conservadores contra el levornorgestrel. Ya se anuncia otro
recurso al Tribunal Constitucional -uno de los cinturones de
castidad para la democracia que quedan de la herencia
pinochetista- para que se pronuncie ante una medida que
"vulnera la libertad de acción de las empresas
privadas". Pero el gobierno no cede. "Las empresas
no sólo tienen que cumplir con un rol privado y de
utilidades, lo que es legítimo. También tienen un rol
público sobre el cual vamos a tener que conversar",
replicó Barría.
La cruzada moral, que cuenta
con un activo apoyo de la Iglesia Católica, tuvo un potente
respaldo del Papa Benedicto XVI, quien se refirió al tema
desde Roma (ver Reclamo...), lo que hizo resurgir el debate
sobre la necesidad de un anticonceptivo de urgencia en un
país en que de cada dos recién nacidos, uno proviene de un
hogar con padre ausente.
Y también los ataques de la
derecha a una presidenta separada, agnóstica y madre soltera.
"Estas multas expropiatorias son típicas de gobiernos
totalitarios. Estamos frente a un gobierno
chavista-bacheletista", afirmó el senador derechista
(UDI) Jovino Novoa. La polémica sobre si la píldora es
abortiva o no ha vuelto con nuevos bríos. Pero ni sacerdotes
ni abogados hablan de los efectos del aborto en Chile,
penalizado por la ley incluso en los casos en que está en
peligro la vida de la madre. No hay cifras oficiales, pero
estimaciones de organismos de salud estiman que sobrepasarían
los 130 mil al año.
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