Violencia
  Aborto
  Feminismos
Salud
  Adolescentes
  Lesbianismo
  Justicia y Derecho
  Actividades
Mujeres al Oeste
Salud


 

"Insumos hay, pero hasta para buscar preservativos tenés que llenar planillas"

Por Movimiento de Mujeres Córdoba - Thursday, Apr. 14, 2005 at 7:27 AM
movimientomujerescba@hotmail.com 
Tomado de Infored GENERO / ENTREVISTA / ROMINA LERUSSI, DEL MOVIMIENTO DE MUJERES CORDOBA
.

"Insumos hay, pero hasta para buscar preservativos tenés que llenar planillas"


Con insumos suficientes en los centros de salud, pero con graves trabas en su funcionamiento, el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable será motivo de un monitoreo por parte del Movimiento de Mujeres Córdoba. La iniciativa -que daría comienzo a mediados de este mes en por lo menos el 50% de los dispensarios de la capital y algunos puntos de la provincia- se propone saber de qué manera se está llevando a cabo el Programa que durante largos años reclamaron las organizaciones de mujeres.
.

.

Por Marité Iturriza (Infored)
CORDOBA, Argentina, 11/04/05
miturriza@infored.org.ar

A partir de mediados de abril y durante tres meses, el Movimiento de Mujeres Córdoba se propone controlar la implementación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. El proyecto contempla el diseño y realización de una encuesta entre las beneficiarias y los profesionales de la salud involucrados en el programa; abordará información tanto cuantitativa como cualitativa y se llevará a cabo en por lo menos el 50 por ciento de los dispensarios de la ciudad de Córdoba y en algunos centros de salud de la Provincia. Mujeres de las distintas organizaciones que integran el Movimiento serán las encargadas de realizar tanto el diseño de la encuesta como el trabajo de campo.

"El monitoreo tiene el sentido de observar la ejecución de una política pública, de qué modo se ejecuta. Combina tareas que tienen que ver con la realización de la consulta para conocer al percepción de las mujeres beneficiarias del programa en relación a la accesibilidad de los métodos, la calidad de la atención, la existencia de consejerías familiares, y también diferentes estrategias de búsqueda de información cuantitativa para saber cuánta cantidad de insumos hay, en cuáles centros de salud y si se está capacitando o no", explican desde el Movimiento.

La organización cuenta con antecedentes en la materia. El año pasado capacitó a unas 50 enfermeras de los dispensarios del municipio sobre htmlectos del Programa Nacional, imprimiéndole a los talleres la perspectiva de género. También en 2004 aplicó una encuesta a mujeres beneficiarias del programa y a profesionales de la salud que reformularán para este proyecto.

Infored entrevistó a Romina Lerussi, integrante de la Comisión de Derechos Sexuales, Reproductivos y Acceso al Aborto, que coordina esta iniciativa.

-¿Por qué tomaron la decisión de realizar el monitoreo?
-Como motivación nos pareció interesante tener elementos cualitativos y cuantitativos para hacer una lectura política del modo en que se está implementado algo que fue el resultado del trabajo y la lucha histórica de muchas mujeres durante muchos años y que luego se configuró en el programa; y también para ver desde dónde avanzar en nuevas reivindicaciones como la atención post aborto, el acceso al aborto, la ligadura tubaria. Y además, se trata de un ejercicio ciudadano.

-¿En este momento hay provisión suficiente de anticonceptivos en los centros de salud?
_:Sí, en los dos últimos años ha habido insumos de manera sostenida. En general llegan a todos los centros de salud las pastillas anticonceptivas hormonales, los preservativos y también los DIU. Sabemos que a la mayoría llegan. Lo que no se está garantizando es la anticoncepción de emergencia y las pastillas anticonceptivas de la lactancia; los dos están contempladas en el Programa, pero no están dentro de las partidas presupuestarias. Pero los otros métodos sí están en los centros. Ahora, en la mayoría hay trabas. Entre ellas, las trabas burocráticas. Para acceder a métodos anticonceptivos hay que hacerse una serie de estudios que a veces son un obstáculo para las mujeres y para las adolescentes que además tienen que tener autorización de los padres. Insumos hay, pero hasta para buscar preservativos tenés que llenar planillas. Y esto es un obstáculo, porque un joven de 15 ó 16 años que tiene relaciones sexuales, bajo ningún punto de vista va a decir su número de documento para llenar una planilla por una cuestión de intimidad. El problema es la manera en que ha sido pensado el sistema de registros. Pero también hay trabas que tienen que ver con la objeción de conciencia de algunos profesionales que de manera manifiesta se apartan de prescribir los métodos anticonceptivos o en su defecto, se hacen los tontos y los dejan archivados en un armario. Entonces nunca nadie supo que ahí había DIU. La idea del monitoreo es precisamente detectar estas situaciones y especificar: en tal centro de salud está pasando tal o cual cosa, darle visibilidad al problema. Como Movimiento nos parece importante manejar un conjunto de datos en un mismo cuerpo desde donde poder decir este centro de salud, este profesional... Es una herramienta política.

-¿Qué acción prevé el Programa en los casos en que haya médicos que manifiesten objeción de conciencia para prescribir métodos anticonceptivos?
-No es cuestión de decir y nada más, el médico está obligado a la derivación y que esa derivación sea accesible para la mujer. Y además, la objeción de conciencia no es que yo te digo a vos tal cosa, median instrumentos jurídicos, tiene que ponerlo de manifiesto.

-¿Este procedimiento jurídico se ha llevado a la práctica en algún caso?
-No, es una práctica que se da de hecho.

-¿Por qué razones te parece que un médico se abstiene de prescribir anticonceptivos?
-Tiene que ver con las representaciones que se tienen de la mujer en la sociedad, con el modo en que el profesional de la salud entiende que debe ser la manera en que la mujer viva su sexualidad. Esto de que solamente se le pone el DIU a la mujer que ya tiene por lo menos tres o cuatro hijos es un lugar desde donde está pensándose la sexualidad de la mujer. Es muy común que se ponga el DIU a mujeres que tienen por lo menos tres hijos. Si no tiene ningún hijo no se lo ponen porque dicen que puede producir esterilidad. Y lo paradójico es que en el consultorio privado a las mujeres se lo colocan lo mismo.
Tiene que ver con lo que social y culturalmente significa la sexualidad de las mujeres. Las dificultades que tenemos las mujeres para poder decidir sobre nuestro propio cuerpo no va solamente en poder hacernos un aborto, sino que pasa por poder decidir si me pongo un DIU a pesar de no tener ningún hijo.

-¿El Programa aconseja o hace alguna referencia respecto de no colocar el DIU a mujeres que no hayan tenido hijos?
-No, no hace ninguna salvedad. Se valen de informes científicos o médicos. Por eso digo que tiene mucho que ver con cómo las mujeres somos representadas y nos representamos en el imaginario social.

-El programa tiene varios ejes, el de la capacitación es uno de ellos. ¿Qué se está haciendo en Córdoba en materia de capacitación a profesionales de la salud?
-Casi no se ha hecho y además lo que se hace no tiene la perspectiva que a nosotras nos parece importante, que es la perspectiva de género. En general, se tiene una visión muy instrumentalizada de lo que es la capacitación de los profesionales y muy medicalizada. Por ejemplo: procedimientos para colocar un DIU, contraindicaciones para recetar cual o tal pastilla... No hay una capacitación que signifique poder pensar esto como una posibilidad frente al ejercicio de derechos que tiene que ver con decidir sobre su propio cuerpo varones y mujeres.

-¿La falta de perspectiva de género es un déficit del Programa?
_La perspectiva de género no está enunciada explícitamente, aunque hay gente, poca, que trabaja el programa con esta perspectiva. Pero de todas formas también la capacitación con la perspectiva de género nos parece muy importante, pero muchos médicos se han valido de la falta de capacitación de los ministerios públicos para poner trabas.

-¿Qué está pasando con las adolescentes que llegan a los centros de salud?, ¿las atienden solamente si van con la madre?
-Sí, pasa eso y hay tremendos problemas que tienen que ver con el no respeto de esa adolescente frente al ejercicio de su propia sexualidad. Las que se acercan son las que están frente a embarazos y alguna que otra va acompañada, pero muy pocas. En general eso termina siendo el escenario de muchas adolescentes que deciden abortar o que deciden tener hijos a los 15 ó 16 años. Que deciden no, nada de decidir, que finalmente abortan, que finalmente tienen hijos a los 15 ó 16 años. Pero la accesibilidad de las adolescentes al programa tiene un montón de trabas.

-La impresión es que el Programa no se está difundiendo a nivel masivo, ¿cuál es la percepción de ustedes?
-Hay algunas pequeñas iniciativas gráficas relacionadas con la prevención del VIH, del programa específicamente no ha habido difusión. En general, todas las iniciativas de difusión han sido más bien locales, con recursos provistos por organizaciones no gubernamentales. Por ejemplo a nivel de cartillas que las ONGs han desarrollado para trabajar con las comunidades. Son iniciativas pero no es el Estado. Y esto también queremos trabajarlo desde el monitoreo. Esto no es casualidad, son modos de ejecutar políticas. Uno cuando tiene la voluntad de hacer algo, lo hace.

"Otra cuestión central del Programa está relacionado con la educación sexual en las escuelas. Eso nos preocupa como comisión y como movimiento, la educación sexual, que está prevista en la Ley desde la primera infancia y que en Córdoba se reduce a experiencias militantes, académicas, de ONGs con algunas escuelas que tienen la apertura para hacer este tipo de trabajo", asegura Romina Lerussi. Si bien hay experiencias, consideran que hace falta una articulación con el Ministerio de Educación y un trabajo sistemático.

-¿Te parece que las resistencias a la implementación de la educación sexual en las escuelas tiene que ver sólo con falta de decisión política o actúan otros factores?
-Tiene que ver con una decisión política pero también tiene que ver con esto: vos decís educación sexual y reproductiva en la primaria y ya se piensan que les vas a dar un coito a un chico de dos años. Y en realidad, nosotras estamos pensando en educación sexual desde esto que tiene que ver con la mirada de género, que tiene que ver con las identidades, con el ser varón y ser mujer, trabajar en la igualdad de oportunidades, trabajar en la construcción de modos de vínculos entre varones y varones, mujeres y mujeres, mujeres y varones; un modo de pensar la sexualidad no solamente desde la genitalidad. Por su puesto que también se hablará de los métodos anticonceptivos, pero los métodos anticonceptivos son herramientas de ejercicio de derechos, no son fines en sí mismos.

-¿La sociedad está en condiciones de reclamar esto?
-Yo creo que sí, porque nuestra experiencia de trabajo en educación, nos dice que hay mucha demanda en las escuelas, en la misma sociedad civil, en los jóvenes, pero hay como resistencias a nivel gubernamental.

-¿Están funcionando las consejerías familiares que prevé el Programa? ¿cómo tendrían que ser esas consejerías?
-La Consejería como está pensada en el Programa es una instancia de reflexión, de intercambio, de un trabajo dialógico. El programa habla de espacios colegiados donde puedan abrirse espacios de reflexión, una charla, un taller, una instancia donde la persona que tiene que tomar una decisión respecto a métodos anticonceptivos, pueda también expresarse respecto de lo que eso significa. Entonces hay muchas cosas para trabajar en una consejería, dudas, trabas, dificultades, que no solamente son técnicas, sino cosas más profundas. Hay muy pocas y excepcionales experiencias que se acercan a lo que plantea el Programa y es nuestra intención trabajar este htmlecto desde el monitoreo.



CÓMO COMUNICARSE:
Movimiento de Mujeres Córdoba: movimientomujerescba@hotmail.com

Fuente: www.argentina.indymedia.org