Violencia
  Aborto
Feminismos
  Salud
  Adolescentes
  Justicia y Derecho
  Lesbianismo
  Actividades
  Links
 

 

Tres poemas feministas

Por Gabriela Fagetti (integrante de Mujeres al Oeste)

 

 

Vienen mujeres muchas

Por el 8 de marzo

 

Vienen actuando desde el fondo de mis raíces,

profundas como la noche e inquietas como el viento.

Vienen cruzando mi historia, atravesando mi aliento,

mujeres, muchas mujeres, entre mis piernas subiendo,

viajando por mis venas, haciéndose carne en mi cuerpo.

Vienen de siglos y siglos de luchas y de lamentos,

por sus muertes infinitas, por dolores y silencios.

Pujan desde las honduras acariciando mi cuerpo,

vienen gritando su lucha, pugnando por sus derechos.

¡Cuantas mujeres muchas movilizando mi pecho!

¡Cuantas manos levantan las esperanzas que tengo!

¡Cuantas mujeres me llaman a seguir este sendero!

¡Cuantas pasiones vivas me viene a dar sustento!

Vienen mujeres muchas de luchas y de lamentos,

vienen con sus violetas banderas en movimiento,

Vienen dando su apoyo para nuestro alzamiento,

sus herramientas libertarias manifiestan ofrecernos.

¡Ahora, compañeras, es este nuestro momento!

 

 

 

Tenemos

 

Tenemos las manos abiertas,

Las palmas con energía

¡están creando fantasías!

 

Tenemos las puertas abiertas

Eligiendo caminos

De caricias y mimos.

 

Tenemos los ojos abiertos

Proyectando calor

Detectores de amor.

 

Tenemos los labios abiertos

Denunciando la violencia

Que la realidad silencia

 

Somos mujeres de horas abiertas

Que andamos pintando días

Exclamando hacia el horizonte

¡tenemos fuego! ¡tenemos vida!

 

Mientras me descubro

 

Mientras me descubro

Libre y curiosa

No busco un romance

Vestido de rosa

 

Mientras me descubro

Tan fresca y radiante

No es de vida o muerte

Un amor brillante

 

Mientras me descubro

Viviendo mis proyectos

No necesito los logros

Del “hombre perfecto”

 

Mientras me descubro

Inteligente y audaz

Con el príncipe azul

No soñaré más

 

Mientras me descubro

Acariciando mi alma

En un amor impuesto

No busco la calma