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Campaña 28 de Septiembre

Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe 2002

Estado Laico y el Derecho al Aborto

Por un Estado Laico
Por el Derecho a Decidir

La región de América Latina y el Caribe figura entre las que presentan más restricciones legales al derecho de las mujeres a decidir por la interrupción del embarazo. En todos los países en que rigen estas restricciones, los abortos ilegales realizados en condiciones muy precarias representan un grave problema de salud de las mujeres, que por su magnitud se convierte en un problema de salud pública. Problema cuya solución enfrenta límites de orden moral y religiosa, que inciden negativamente en la búsqueda de soluciones urgentes.

Sabemos que los gobiernos tienen como atribución ofrecer a la población los servicios médicos fundamentales y necesarios. Entre estos está el aborto seguro, particularmente en los casos en que la legislación así lo permite. Además, nuestros países se han comprometido, en las conferencias promovidas por la ONU en El Cairo y Beijing, a revisar sus leyes para promover la despenalización del aborto. Sin embargo, lo que presenciamos hoy es una verdadera cruzada en contra de esas políticas.

Convicciones religiosas no pueden ni deben ser colocadas por encima del derecho a la libre decisión por el aborto. Para que esto sea posible, es preciso que se respete la vigencia del Estado Laico.

Entendemos el laicismo - o secularismo – como calidad imprescindible para que haya democracia, con leyes y políticas que se destinen a todas las personas, independientemente de sus preceptos morales o creencias religiosas. El marco ético de la secularización es uno de los requisitos para la existencia de una sociedad plural basada en la tolerancia y respeto a la diversidad. En el Estado Laico no pueden prevalecer principios teológicos en la práctica de los gobernantes o legisladores, pues le cabe al Estado Laico garantizar a todos los ciudadanos y ciudadanas el ejercicio de la libertad de conciencia y el derecho a tomar decisiones libres y responsables.

La colonización de América Latina y el Caribe fue marcada por la influencia religiosa en los poderes públicos, imponiéndose la voz de la jerarquía católica. Reformas legislativas democráticas recientes pretenden borrar los resquicios de esta influencia, particularmente en los textos sobre sexualidad, vida reproductiva y estructura familiar, que cercenan principalmente la libertad de las mujeres a decidir sobre todos los aspectos de su vida.

Aunque hace 36 años el Concilio Vaticano II, en su "Declaración sobre la libertad religiosa", aceptó el principio de separación entre Iglesia y Estado, lo que presenciamos hoy es un retorno a la presencia de principios teocráticos en las políticas públicas, en particular cuando el tema es el aborto.

Ignorar la vigencia del Estado Laico es poner en riesgo las conquistas democráticas

En las tres últimas décadas el movimiento de mujeres ha conquistado avances en sus derechos civiles, políticos y humanos. Uno de esos avances fue la legitimación de derechos en el ámbito reproductivo, forjados para promover la autonomía y la dignidad humana. Es en ese campo que se ubica el derecho a la interrupción del embarazo.

Documentos internacionales de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos legitimaron esos derechos, y algunas reformas legislativas nacionales han empezado a incorporarlos. Políticas públicas fueron implementadas en algunos países, como las políticas de planificación familiar; de atención especializada a las mujeres víctimas de violencia sexual; y de educación sexual en las escuelas. Y también políticas de atención humanizada a las mujeres con secuelas por aborto clandestino y de atención al aborto en los casos previstos en la Ley.

Infelizmente esas conquistas están siendo amenazadas por la renovada estrategia de imponer la influencia de valores religiosos sobre los Estados, y por la creciente presencia de aliados de los fundamentalismos en los poderes públicos.

En las últimas conferencias de la ONU, importante escenario para este debate, el campo conservador fue reforzado con la elección de George W. Bush (2001). El nuevo presidente norteamericano firmó la Ley Mordaza en el primer día de su gobierno, y recientemente aprobó corte significativo de recursos oficiales para el UNFPA (Fondo de las Naciones Unidas para Población y Desarrollo). Con esto, los Estados Unidos imponen la interrupción de proyectos importantes que ofrecen información y servicios de salud reproductiva, principalmente en los países que dependen de ayuda financiera para viabilizar estos servicios.

El tema de la sexualidad y de los derechos reproductivos sigue en recurrente disputa y con tentativas de retroceso, en las que el aborto es elemento clave. Eso ocurrió en la Sesión Especial sobre ETS/ Sida (Nueva York, 2001), en la Conferencia Mundial contra el Racismo (Durban/ 2001), en la Sesión Especial sobre la Niñez y Adolescencia (Nueva York, 2002) y, recientemente, en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (Johannesburgo/ agosto de 2002). En esta última, el documento final quedó pendiente hasta última hora a causa de un párrafo relativo a servicios de salud. Uno de los orígenes de la resistencia conservadora fue el temor de abrir brecha para el reconocimiento del aborto como un derecho. Una vez más las mujeres fueron testigo del uso de sus cuerpos como objeto de trueque entre las potencias mundiales, de esta vez en disputas que involucraban a la cuestión ambiental y la biodiversidad.

Repercusiones en América Latina y el Caribe

En América Latina y el Caribe las estrategias de intervención institucional de sectores jerárquicos religiosos, en el reflujo del desarrollo de las democracias nacionales, se han acentuado a partir de 1997. Cercenar la libertad de decidir por el aborto es un foco privilegiado de esas intervenciones:

·         Ocho gobiernos ya han creado, como data oficial, el Día del No Nacido. Esa fecha crea un campo de oposición a los avances alcanzados con las Plataformas del Cairo y Beijing, en las que mas de 180 países reconocen que la práctica del aborto inseguro es una cuestión de salud pública y acatan la recomendación de liberalizar las leyes punitivas, comprometiéndose a ofrecer los servicios en los casos en que las leyes nacionales permitan la realización de la interrupción del embarazo.

·         El Día del No Nacido ya fue instituido en Argentina, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Venezuela. Ya se hicieron, o están en curso, tentativas en por lo menos cuatro países más.

·         Hace dos años, en Costa Rica, presiones religiosas persuadieron a la mayoría de la Corte Suprema a modificar la ley en el sentido de reconocer el derecho a la vida desde la concepción, intento que también se trata de lograr en otros países cuyas cartas magnas no incorporan esta controvertida figura jurídica.

·         En Nicaragua, la reciente reforma del Código Penal incorporó la defensa del no nacido, estableciendo penas de hasta cinco años de reclusión para ese tipo de ofensa.

·         En Argentina la Corte Suprema de Justicia prohibió el uso de la contracepción de emergencia, por considerarla abortiva, utilizando argumentos fundados en una teología moral conservadora ajena a las investigaciones científicas y a los documentos producidos por la Organización Mundial de Salud; también se ha declarado la inconstitucionalidad del programa de Salud Sexual y Reproductiva de la Ciudad de Buenos Aires y obispos católicos propusieron, este año, pautas para la educación pública de niños y jóvenes, intentando aprobar el subsidio estatal para escuelas religiosas.

Es preciso que las organizaciones de mujeres y la sociedad civil cuestionen firmemente esos intentos de retroceso secular, en que personas en el ejercicio del poder actúan como si Iglesia y Estado fuesen una sola institución. Por eso, la Campaña 28 de Septiembre eligió la defensa del Estado Laico como tema de sus actividades en el 2002.

CARTA DE GUANABARA

"Para que se consolide una vida social democrática es preciso que mujeres de todas las clases, razas y etnias, de todas las edades, de todas las culturas, con diferentes religiones y diversas orientaciones sexuales, puedan controlar y tomar decisiones sobre sus cuerpos, con el respaldo de un Estado Laico. Exigimos la despenalización del aborto como cuestión de ciudadanía y justicia social."

Parte de la Carta de la Guanabara, documento político aprobado en la Reunión Ampliada de la Campaña 28 de Septiembre (Rio de Janeiro/ 2001) y refrendado en el IX Encuentro Mundial Mujer y Salud (Toronto, 2002).

Estado Laico Y Derechos Reproductivos

– Declaraciones Públicas –

Declaraciones del Ministro Celso de Melo, en ese entonces Ministro del Supremo Tribunal Federal de Brasil.

Por la ampliación del aborto

– Propongo que se amplíen las hipótesis de aborto. Esa opción de la mujer, sea ella casada o viva con un compañero, debe resultar del ejercicio común de reflexión de ambos, siempre en carácter excepcional.

– Respeto la posición de la Iglesia Católica y de comunidades evangélicas, pero entiendo que la realidad social de Brasil impone que tales derechos (de acceso a la planificación familiar y al aborto excepcional) sean reconocidos en favor de la mujer.

Estado Laico y los derechos reproductivos

– En un Estado Laico, fundado en bases republicanas, no tiene sentido hacer prevalecer principios religiosos. Sería romper con la neutralidad religiosa necesaria al Estado. Los derechos reproductivos representan una expresión concreta de un derecho básico de la mujer. Es preciso reconocer que ella tiene derecho a tener el control sobre las cuestiones relativas a su propia sexualidad. Y a decidir de manera consciente, sin coacción, sobre otros problemas referidos a su salud sexual y salud reproductiva.

El Estado no debe imponer reglas de teología moral

– Razones fundadas en principios de teología moral son razones respetables, pero no pueden interferir en la voluntad del Estado y en la reglamentación por el poder público del ejercicio de los derechos reproductivos.

– El Estado nunca puede dictar reglas. Debe proporcionar aclaraciones técnicas y científicas, especialmente para las mujeres pobres.

Fuentes: diarios Folha de S. Paulo y O Globo, agosto de 1997.

Derecho es Distinto de Religión

Argumentos de Betch Cleinman, brasileña, historiadora y periodista, diplomada en Estudios Profundizados en Historia Contemporánea por la Universidad de Paris

El poder público debe seguir criterios jurídicos

– El tema de ocasión es el aborto terapéutico y el sentimental. La vuelta de ese tema a los titulares despierta confrontaciones exaltadas entre teólogos y autoridades públicas. Argumentos religiosos buscan ocupar espacio para conquistar una victoria contra concepciones laicas, científicas, contemporáneas.

– En nuestro país (Brasil), está constitucionalmente determinada la separación entre Estado e Iglesia. Por lo tanto, no hay posibilidad de una religión oficial imponer dictatorialmente sus puntos de vista a la Nación. Para evitar que ciudadanos sean discriminados, y el sufrimiento se extienda, el poder público debe guiarse por criterios jurídicos y no morales, y mucho menos religiosos.

La mujer posee derechos objetivos

– El derecho es, por un lado, la posibilidad legal de cada individuo de procurar la realización de sus intereses, y por otro, regla de conducta y de organización que se impone de forma coercitiva. Es a partir de su utilidad social, y no de criterios filosóficos, religiosos o subjetivos, que el derecho califica un comportamiento.

– Sin embargo el debate es entre la ciencia, conocimientos en evolución, y la ética del ciudadano, para la cual la mujer posee derechos, pues ya no es más considerada como una "lateralidad menor de Adán".

Fuente: O Globo, Rio de Janeiro 30/07/97.

El Estado Laico es un Estado Democrático

Argumentos de Emir Sader, profesor de sociología de la Universidad de São Paulo

El cuerpo y el principio de libertad

– Al bloquear que la mujer disponga de su propio cuerpo, se le niega un elemento indisociable de su libertad como ser humano. Además de ser una negación indebida, también rechaza una realidad social incuestionable: la existencia efectiva de abortos que trazan una línea de clase, en que las que pueden resguardar su salud con médicos y clínicas privadas lo hacen, dejando para la aplastante mayoría los riesgos y las graves consecuencias, tantas veces fatales.

Expresión religiosa debe orientar la vida privada

– En un Estado Laico, como en todo Estado democrático, los preceptos legales no pueden fundarse en criterios religiosos. El Estado debe asegurar todos los cultos, pero limitar sus opciones a la esfera privada, sin expresiones públicas que hagan de la diversidad privada un factor de desigualdad en la esfera pública.

– Lo único que se puede permitir es que aquellas que lo deseen, por necesidad o por convicción, tengan donde hacer el aborto, en condiciones mínimas de seguridad, sin necesidad de disponer de recursos financieros a los cuales no tienen acceso.

Fuente: jornal O Globo, Rio de Janeiro, 24/08/97.

Moderna Democracia y Riesgo de Retroceso al Medievalismo

Argumentos de Daniel C. Maguire, profesor de Teología y Ética, Universidad de Marquette, EUA

– La separación entre religión y gobierno abrió la puerta para el moderno gobierno democrático. Cualquier intento de retroceso con relación a esa separación invita a un retorno al caos medieval.

– Nadie afirma que la razón es perfecta, pero en una democracia libre donde todas las personas, incluso las que lideran, están sujetas a crítica severa, donde no hay resquicio del "derecho divino de los reyes", el bien público está mejor servido. Las personas religiosas pueden expresar sus puntos de vista como ciudadanas, pero no deben tener una participación privilegiada en el discurso público. El Estado Laico es la única forma posible de Estado democrático.

Fuente: Articulo escrito en septiembre de 2002, exclusivo para la Campaña 28 de Septiembre.

La Despenalización del Aborto debe Constar

del Programa de Gobierno de un País Moderno

Argumentos de Ennio Candotti, profesor del Instituto de Física de la Universidad Federal de Rio de Janeiro. Fue presidente de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia de 1989 a 1993.

Derecho al aborto: una relevante cuestión social

– Los derechos reproductivos de la mujer son reconocidos desde hace mucho en los países civilizados. Es inadmisible que en nuestro país todavía se trate de impedir una serena y consistente discusión sobre los múltiples aspectos de esa relevante cuestión social; y el acceso a la contracepción y la despenalización del aborto son dos de esos aspectos.

– Se debe respetar las interpretaciones de los textos sagrados que orientan convicciones y normas de comportamiento de muchos ciudadanos. Sin embargo, la libertad de opinión no implica que las certezas o convicciones religiosas de unos deban entenderse como verdades para todos.

Evolución necesaria

– Hace siglos que se discute el derecho de la mujer a interrumpir voluntariamente un embarazo indeseado. Se contraponen a un derecho individual, personal, determinaciones que obedecen a valores culturales de origen dogmático.

– Las más diversas respuestas tienden hoy, en los países con elevados niveles de educación, a admitir el aborto en los casos de riesgo para la salud de la mujer, para la salud del feto, embarazo consecuente con la violencia sexual, o aún, como en el caso de Italia, por situación socioeconómica.

El aborto de la tolerancia

– Sabemos que en los hospitales públicos, uno en cada cinco lechos de los sectores de ginecología y obstetricia está ocupado por pacientes que sufren las secuelas de abortos mal realizados.

– Desconocer esa realidad y negar reparo a la legislación impertinente no sólo impide el acceso de la mujer a un derecho consolidado en los países civilizados, sino que también niega solidaridad a seres humanos que sufren en el cuerpo y en el alma. Manifiesta intolerancia.

Despenalización del aborto: un proyecto moderno

– Principios éticos que orienten la acción de los seres humanos y atribuyan significado a los progresos de la ciencia deben ayudarnos a construir una civilización solidaria y no a alimentar las hogueras de la intolerancia.

– A los partidos políticos les toca discutir esa cuestión, libres de imperativos dogmáticos, y encontrar soluciones equilibradas que alivien el sufrimiento de millones de seres humanos. La despenalización del aborto, en el capítulo de los derechos reproductivos de la mujer, debe constar del programa de gobierno de un país moderno.

Fuente: diario Folha de S. Paulo, 28/04/94.

La Religión en la Formulación de Políticas Nacionales e Internacionales:

Tema Actual que Afecta Directamente a las Mujeres

Parte de ponencias del seminario promovido con la colaboración de Catholics for a Free Choice por Miembros del Parlamento Europeo, en su sede en Bruselas (noviembre/ 2001).

Roberto Blancarte, Centro de Estudios Sociológicos - El Colegio de México (México-DF)

– El cuestionamiento del Estado Laico y de la secularización de la sociedad es una seria amenaza a las libertades civiles. Esas libertades, en muchos casos conquistadas a duras penas, se ven amenazadas por lo que se ha denominado de "recolonización de la esfera pública" por las religiones institucionalizadas.

– El secularismo puede ser definido como un régimen social de coexistencia cuyas instituciones políticas son legitimadas principalmente por la soberanía popular, y no por elementos religiosos. Como consecuencia, el Estado Laico emerge de hecho cuando el origen de su soberanía deja de ser sagrado y se vuelve popular.

– Las instituciones políticas que componen el Estado ven cada vez más a la religión como un elemento de legitimación e integración social. Eso significa que el secularismo, aunque todavía prevalezca, puede sufrir retrocesos. Eso muestra también que la amenaza al secularismo no proviene de las religiones, sino del mismo Estado, que parece estar crecientemente en búsqueda de las religiones para que estas le confieran legitimidad. Es cada vez más común ver a miembros del gobierno y de partidos políticos en búsqueda de esa legitimación, abriendo las puertas para la recolonización de la esfera pública por la religión.

– Las religiones tienden a ocupar la esfera del Estado más allá de meras cuestiones sociales. Históricamente, las libertades civiles no han sido perfeccionadas con la influencia de la religión sobre las políticas públicas. Por el contrario, la libertad religiosa ha sido favorecida con el fortalecimiento del Estado Laico que garantiza las libertades de todos los ciudadanos.

– Es en ese contexto que los derechos sexuales y reproductivos, en particular, encuentran un mejor ambiente para desarrollarse. El Estado Laico asegura esos derechos en la medida en que defiende un orden público que se encuentra más allá de toda imposición moral de las religiones institucionalizadas. Las organizaciones religiosas tienen el derecho de expresar sus opiniones y tratar de que sean aceptadas por los miembros de sus propias instituciones, pero no pueden imponerlas a la sociedad como un todo.

Paul D. Numrich, PHD, Park Ridge Centrer for the Study of Health, Faith and Ethics (EUA)

– La formación de redes religiosas — tanto entre grupos religiosos como entre grupos religiosos y grupos seculares— probablemente va caracterizar siempre la participación religiosa en la ONU. Arreglos que aparentemente crean ligaciones entre "asociados improbables" pueden seguir siendo forjados alrededor de cuestiones específicas como familia y género, aunque su estabilidad a largo plazo y su oportunidad de ampliación sean dudosas.

Francis Kissling, presidenta de Catholics for a Free Choice (Washington/EUA)

– Cada vez más las cuestiones sometidas a la apreciación de la ONU representan una contestación de lo que las instituciones religiosas más conservadoras ven como su identidad esencial. Por ejemplo, la cuestión del status de las mujeres. ¿Cómo se puede participar de debates sobre esa cuestión en el mundo secular, cuando se recusa la ordenación de mujeres o se llega hasta a negar su derecho a voto? ¿ Cómo se puede participar de discusiones sobre la sexualidad, sobre la adolescencia, sobre la cuestión del SIDA – cuando sobre esa cuestión hemos visto a miembros graduados del Vaticano decir en las instalaciones de la ONU que los preservativos pueden provocar la enfermedad - como Estado respetado?

– La campaña a favor del cambio del status del Vaticano en la ONU ha despertado en todo el mundo una enorme atención. La mayor parte de las personas siquiera sabía que era ese el status del Vaticano. Tenemos pocas esperanzas, dada la naturaleza de las instituciones burocráticas, de que la ONU se ocupe de esa cuestión en un futuro cercano, pero creemos que, al cuestionar de manera continua la legitimidad de la iglesia Católica Romana como la única religión a tener ese status en la ONU, sirvamos, de cierta manera, como guardianes de su comportamiento, y podamos contener algunos de los excesos que las mujeres han vivenciado en la ONU.

Emma Bonino, Miembra del Parlamento Europeo por Italia

– Muchas de las cosas que las religiones consideran pecaminosas no son crímenes en la esfera secular. Es responsabilidad de los políticos diferenciar pecado de crimen.

Anissa Helie, directora de la Women Living Under Muslim Laws (WLUML) (Mujeres que Viven bajo las Leyes Musulmanas)

– El status de las mujeres se encuentra en el centro del discurso y de la práctica de los derechos religiosos. Las mujeres son más vulnerables a políticas fundamentalistas. En verdad, suelen ser sus principales blancos.

– Los denominados líderes fundamentalistas están, en realidad, usando la religión para conquistar o mantener poder político. Esos líderes y movimientos político-religiosos no defienden un regreso a la tradición propiamente dicha. Al revés, lo que promueven son interpretaciones conservadoras de la religión y de la identidad.

– El "regreso a la tradición" de la derecha religiosa tiene un carácter sistemáticamente selectivo. La tradición a la que se refieren suele ser un pasado a-histórico, casi mítico, que borra todo vestigio de diversidad al interior de cada cultura — diversidad de grupos étnicos, de creencias religiosas, de orientaciones sexuales o de clases.

Cecile Richards, Turner Foundation y ex-directora de Texas Interfaith Network (EUA)

– El movimiento de la derecha religiosa no gira alrededor de la religión: es un movimiento político de extrema derecha que abusa de la religión a fin de promover sus intereses políticos. Aunque muchos de los partidarios puedan ser religiosos, la meta es conquistar poder político.

– La derecha religiosa es particularmente habilidosa en usar una política basada en el miedo, dividiendo al país en torno de cuestiones de raza, de género, de sexualidad y de religión, empleando una retórica anti-homosexual y antiaborto que inflama a sus seguidores.

– El nuevo gobierno (italiano) tiene un programa que parece haber sido dictado por la Curia Romana: sólo la familia tradicional debe ser reconocida y defendida; la ley del aborto debe ser cambiada para volverse más rigurosa; y, sobretodo, los homosexuales no deben, de manera alguna, ser reconocidos.

– En Italia es imposible imaginar un Estado Laico, dado que todas las discusiones sobre la familia, las mujeres, el aborto, la inseminación artificial, los embriones, la eutanasia, sobre los principios básicos de los derechos humanos, tienen que ser sometidas al cuidadoso examen y a la aprobación del Vaticano.

Fuente: Informe suministrado por Católicas por el Derecho a Decidir/ América Latina

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Coordinación Regional de la Campaña 28 de Septiembre 2002

Rede Nacional Feminista de Saúde Direitos Sexuais e Direitos Reprodutivos/ Brasil

http://www.campanha28set.org

Mujeres al Oeste

Punto Focal de la Campaña "28 de septiembre" en Argentina

mujoeste@lvd.com.ar

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Campaña 28 de Septiembre - Año 2001

Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe

¿Porque luchamos por el derecho a decidir?

Estimaciones realizadas hace seis años concluyeron que, en 1995, en todo el mundo, fueron practicados alrededor de 20 millones de abortos inseguros (IFPP-1999).

Los abortos inseguros –hechos en la clandestinidad– producen en un gran número de mujeres, graves secuelas en su salud y hasta les causan la muerte.

Se calcula que, en el mundo, mueren cada año entre 60 y 80 mil mujeres a consecuencia de esos procedimientos.

En América Latina y el Caribe la prohibición del aborto causa miles de muertes

·         En nuestra región se producen 6 mil muertes de mujeres y adolescentes por año, como consecuencia de abortos inseguros (FNUAP-1997)

·         El 21% del total de muertes relacionadas con el embarazo, parto y posparto tiene como causa las complicaciones del aborto realizado en condiciones de riesgo (OMS-1998).

En el mundo

·         De acuerdo con datos de la ONU-1999, muchos países autorizan el aborto, bastando una solicitud expresa para eso. Son estos:

à      El 87% de los países europeos

à      El 5% de los países de América Latina y África Sub-sahariana;

à      El 14% de los países del África del Norte (islámicos) y Medio Oriente;

à      El 53% de los países asiáticos.

(Datos de la ONU de 1999 calculados sobre un total de 141 países.)

·         El aborto para salvar la vida de las mujeres es aceptado en el 48% de los países de África, el 61% de América Latina y el 27% de Asia. (ONU/ World Population Policies-1999)

 

Quienes somos

Desde hace dos décadas mujeres latinoamericanas y caribeñas se reúnen en la lucha por los derechos sexuales y reproductivos y por justicia de género. En el 5º Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (Argentina-1990), se creó el Día por la Despenalización  del Aborto en América Latina y el Caribe, un tema de unánime y prioritaria preocupación. El 28 de Septiembre fue elegido como fecha de referencia para una Campaña que, desde 1993, ha impulsado acciones en los distintos países de la región. La Coordinación Regional de la Campaña, que es rotativa, ya estuvo bajo la responsabilidad de Católicas por el Derecho a Decidir (Uruguay); Gire (México) y Cidem (Bolivia).

Centenas de organizaciones de mujeres en 18 países de América Latina y el Caribe están congregadas en torno a la Campaña 28 de Septiembre

La Campaña en el 2001

Este es el octavo año consecutivo en que mujeres de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Ecuador, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela se dirigen a los pueblos de la región para hablar sobre el derecho a optar por la interrupción de un embarazo no deseado.

Son mujeres cuyo trabajo por la salud trajo los nuevos conceptos de derechos sexuales y reproductivos, considerados como parte inseparable de una lucha más amplia, de construcción de la democracia. Desde esa perspectiva, las leyes no pueden ser dictadas por valores morales o religiosos, sino por los principios de justicia social y libertad ciudadana.

Nuestro objetivo

Propiciando la humanización de los servicios de atención de la salud y a la reducción de la morbi-mortalidad materna, la Campaña 28 de Septiembre lucha por impulsar el cumplimiento de las leyes que permiten el aborto y por generar avances en las legislaciones a través de la formación de consensos políticos en lo que se refiere a la revisión y liberalización de las leyes punitivas.

Hable con nosotras

Mujeres al Oeste

Punto Focal de la Campaña 28 de septiembre en Argentina

mujoeste@lvd.com.ar 

La Campaña 28 de Septiembre se solidariza con las mujeres que han sufrido en consecuencia de abortos clandestinos y lucha por el derecho a decidir.