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Campaña
28 de Septiembre
Día
por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe
2002
Estado
Laico y el Derecho al Aborto
Por
un Estado Laico
Por el Derecho a Decidir
La
región de América Latina y el Caribe figura entre las que
presentan más restricciones legales al derecho de las mujeres
a decidir por la interrupción del embarazo. En todos los países
en que rigen estas restricciones, los abortos ilegales realizados
en condiciones muy precarias representan un grave problema
de salud de las mujeres, que por su magnitud se convierte
en un problema de salud pública. Problema cuya solución enfrenta
límites de orden moral y religiosa, que inciden negativamente
en la búsqueda de soluciones urgentes.
Sabemos
que los gobiernos tienen como atribución ofrecer a la población
los servicios médicos fundamentales y necesarios. Entre estos
está el aborto seguro, particularmente en los casos en que
la legislación así lo permite. Además, nuestros países se
han comprometido, en las conferencias promovidas por la ONU
en El Cairo y Beijing, a revisar sus leyes para promover la
despenalización del aborto. Sin embargo, lo que presenciamos
hoy es una verdadera cruzada en contra de esas políticas.
Convicciones
religiosas no pueden ni deben ser colocadas por encima del
derecho a la libre decisión por el aborto. Para que esto sea
posible, es preciso que se respete la vigencia del Estado
Laico.
Entendemos
el laicismo - o secularismo – como calidad imprescindible
para que haya democracia, con leyes y políticas que se destinen
a todas las personas, independientemente de sus preceptos
morales o creencias religiosas. El marco ético de la secularización
es uno de los requisitos para la existencia de una sociedad
plural basada en la tolerancia y respeto a la diversidad.
En el Estado Laico no pueden prevalecer principios teológicos
en la práctica de los gobernantes o legisladores, pues
le cabe al Estado Laico garantizar a todos los ciudadanos
y ciudadanas el ejercicio de la libertad de conciencia y el
derecho a tomar decisiones libres y responsables.
La
colonización de América Latina y el Caribe fue marcada por
la influencia religiosa en los poderes públicos, imponiéndose
la voz de la jerarquía católica. Reformas legislativas democráticas
recientes pretenden borrar los resquicios de esta influencia,
particularmente en los textos sobre sexualidad, vida reproductiva
y estructura familiar, que cercenan
principalmente
la libertad de las mujeres a decidir sobre todos los aspectos
de su vida.
Aunque
hace 36 años el Concilio Vaticano II, en su "Declaración
sobre la libertad religiosa", aceptó el principio de
separación entre Iglesia y Estado, lo que presenciamos hoy
es un retorno a la presencia de principios teocráticos en
las políticas públicas, en particular cuando el tema es el
aborto.
Ignorar
la vigencia del Estado Laico es poner en riesgo las conquistas
democráticas
En
las tres últimas décadas el movimiento de mujeres ha conquistado
avances en sus derechos civiles, políticos y humanos. Uno
de esos avances fue la legitimación de derechos en el ámbito
reproductivo, forjados para promover la autonomía y la dignidad
humana. Es en ese campo que se ubica el derecho a la interrupción
del embarazo.
Documentos
internacionales de las Naciones Unidas y de la Organización
de los Estados Americanos legitimaron esos derechos, y algunas
reformas legislativas nacionales han empezado a incorporarlos.
Políticas públicas fueron implementadas en algunos países,
como las políticas de planificación familiar; de atención
especializada a las mujeres víctimas de violencia sexual;
y de educación sexual en las escuelas. Y también políticas
de atención humanizada a las mujeres con secuelas por aborto
clandestino y de atención al aborto en los casos previstos
en la Ley.
Infelizmente
esas conquistas están siendo amenazadas por la renovada estrategia
de imponer la influencia de valores religiosos sobre los Estados,
y por la creciente presencia de aliados de los fundamentalismos
en los poderes públicos.
En
las últimas conferencias de la ONU, importante escenario para
este debate, el campo conservador fue reforzado con la elección
de George W. Bush (2001). El nuevo presidente norteamericano
firmó la Ley Mordaza en el primer día de su gobierno, y recientemente
aprobó corte significativo de recursos oficiales para el UNFPA
(Fondo de las Naciones Unidas para Población y Desarrollo).
Con esto, los Estados Unidos imponen la interrupción de proyectos
importantes que ofrecen información y servicios de salud reproductiva,
principalmente en los países que dependen de ayuda financiera
para viabilizar estos servicios.
El
tema de la sexualidad y de los derechos reproductivos sigue
en recurrente disputa y con tentativas de retroceso, en las
que el aborto es elemento clave. Eso ocurrió en la Sesión
Especial sobre ETS/ Sida (Nueva York, 2001), en la Conferencia
Mundial contra el Racismo (Durban/ 2001), en la Sesión Especial
sobre la Niñez y Adolescencia (Nueva York, 2002) y, recientemente,
en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible (Johannesburgo/
agosto de 2002). En esta última, el documento final quedó
pendiente hasta última hora a causa de un párrafo relativo
a servicios de salud. Uno de los orígenes de la resistencia
conservadora fue el temor de abrir brecha para el reconocimiento
del aborto como un derecho. Una vez más las mujeres fueron
testigo del uso de sus cuerpos como objeto de trueque entre
las potencias mundiales, de esta vez en disputas que involucraban
a la cuestión ambiental y la biodiversidad.
Repercusiones
en América Latina y el Caribe
En
América Latina y el Caribe las estrategias de intervención
institucional de sectores jerárquicos religiosos, en el reflujo
del desarrollo de las democracias nacionales, se han acentuado
a partir de 1997. Cercenar la libertad de decidir
por
el aborto es un foco privilegiado
de esas intervenciones:
·
Ocho gobiernos ya han creado, como data oficial, el
Día del No Nacido. Esa fecha crea un campo de oposición a
los avances alcanzados con las Plataformas del Cairo y Beijing,
en las que mas de 180 países reconocen que la práctica del
aborto inseguro es una cuestión de salud pública y acatan
la recomendación de liberalizar las leyes punitivas, comprometiéndose
a ofrecer los servicios en los casos en que las leyes nacionales
permitan la realización de la interrupción del embarazo.
·
El Día del No Nacido ya fue instituido en Argentina,
Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Perú, República Dominicana
y Venezuela. Ya se hicieron, o están en curso, tentativas
en por lo menos cuatro países más.
·
Hace dos años, en Costa Rica, presiones religiosas
persuadieron a la mayoría de la Corte Suprema a modificar
la ley en el sentido de reconocer el derecho a la vida desde
la concepción, intento que también se trata de lograr en otros
países cuyas cartas magnas no incorporan esta controvertida
figura jurídica.
·
En Nicaragua, la reciente reforma
del Código Penal incorporó la defensa del no nacido, estableciendo
penas de hasta cinco años de reclusión para ese tipo de ofensa.
·
En Argentina la Corte
Suprema de Justicia prohibió el uso de la contracepción de
emergencia, por considerarla abortiva, utilizando argumentos
fundados en una teología moral conservadora ajena a las investigaciones
científicas y a los documentos producidos por la Organización
Mundial de Salud; también se ha declarado la inconstitucionalidad
del programa de Salud Sexual y Reproductiva de la Ciudad de
Buenos Aires y obispos católicos propusieron, este
año, pautas para la educación pública de niños y jóvenes,
intentando aprobar el subsidio estatal para escuelas religiosas.
Es
preciso que las organizaciones de mujeres y la sociedad civil
cuestionen firmemente esos intentos de retroceso secular,
en que personas en el ejercicio del poder actúan como si Iglesia
y Estado fuesen una sola institución. Por eso, la Campaña
28 de Septiembre eligió la defensa del Estado Laico como tema
de sus actividades en el 2002.
CARTA
DE GUANABARA
"Para
que se consolide una vida social democrática es preciso que
mujeres de todas las clases, razas y etnias, de todas las
edades, de todas las culturas, con diferentes religiones y
diversas orientaciones sexuales, puedan controlar y tomar
decisiones sobre sus cuerpos, con el respaldo de un Estado
Laico. Exigimos la despenalización del aborto como
cuestión de ciudadanía y justicia social."
Parte
de la Carta de la Guanabara, documento político aprobado en
la Reunión Ampliada de la Campaña 28 de Septiembre (Rio de
Janeiro/ 2001) y refrendado en el IX Encuentro Mundial Mujer
y Salud (Toronto, 2002).
Estado
Laico Y Derechos Reproductivos
–
Declaraciones Públicas –
Declaraciones
del Ministro Celso de Melo, en ese entonces Ministro del Supremo
Tribunal Federal de Brasil.
Por
la ampliación del aborto
–
Propongo que se amplíen las hipótesis de aborto. Esa opción
de la mujer, sea ella casada o viva con un compañero, debe
resultar del ejercicio común de reflexión de ambos, siempre
en carácter excepcional.
–
Respeto la posición de la Iglesia Católica y de comunidades
evangélicas, pero entiendo que la realidad social de Brasil
impone que tales derechos (de acceso a la planificación familiar
y al aborto excepcional) sean reconocidos en favor de la mujer.
Estado
Laico y los derechos reproductivos
–
En un Estado Laico, fundado en bases republicanas, no tiene
sentido hacer prevalecer principios religiosos. Sería romper
con la neutralidad religiosa necesaria al Estado. Los derechos
reproductivos representan una expresión concreta de un derecho
básico de la mujer. Es preciso reconocer que ella tiene derecho
a tener el control sobre las cuestiones relativas a su propia
sexualidad. Y a decidir de manera consciente, sin coacción,
sobre otros problemas referidos a su salud sexual y salud
reproductiva.
El
Estado no debe imponer reglas de teología moral
–
Razones fundadas en principios de teología moral son razones
respetables, pero no pueden interferir en la voluntad del
Estado y en la reglamentación por el poder público del ejercicio
de los derechos reproductivos.
–
El Estado nunca puede dictar reglas. Debe proporcionar aclaraciones
técnicas y científicas, especialmente para las mujeres pobres.
Fuentes:
diarios Folha de S. Paulo y O Globo, agosto de 1997.
Derecho
es Distinto de Religión
Argumentos
de Betch Cleinman, brasileña, historiadora y periodista, diplomada
en Estudios Profundizados en Historia Contemporánea por la
Universidad de Paris
El
poder público debe seguir criterios jurídicos
–
El tema de ocasión es el aborto terapéutico y el sentimental.
La vuelta de ese tema a los titulares despierta confrontaciones
exaltadas entre teólogos y autoridades públicas. Argumentos
religiosos buscan ocupar espacio para conquistar una victoria
contra concepciones laicas, científicas, contemporáneas.
–
En nuestro país (Brasil), está constitucionalmente determinada
la separación entre Estado e Iglesia. Por lo tanto, no hay
posibilidad de una religión oficial imponer dictatorialmente
sus puntos de vista a la Nación. Para evitar que ciudadanos
sean discriminados, y el sufrimiento se extienda, el poder
público debe guiarse por criterios jurídicos y no morales,
y mucho menos religiosos.
La
mujer posee derechos objetivos
–
El derecho es, por un lado, la posibilidad legal de cada individuo
de procurar la realización de sus intereses, y por otro, regla
de conducta y de organización que se impone de forma coercitiva.
Es a partir de su utilidad social, y no de criterios filosóficos,
religiosos o subjetivos, que el derecho califica un comportamiento.
–
Sin embargo el debate es entre la ciencia, conocimientos en
evolución, y la ética del ciudadano, para la cual la mujer
posee derechos, pues ya no es más considerada como una "lateralidad
menor de Adán".
Fuente:
O Globo, Rio de Janeiro 30/07/97.
El
Estado Laico es un Estado Democrático
Argumentos
de Emir Sader, profesor de sociología de la Universidad de
São Paulo
El
cuerpo y el principio de libertad
–
Al bloquear que la mujer disponga de su propio cuerpo, se
le niega un elemento indisociable de su libertad como ser
humano. Además de ser una negación indebida, también rechaza
una realidad social incuestionable: la existencia efectiva
de abortos que trazan una línea de clase, en que las que pueden
resguardar su salud con médicos y clínicas privadas lo hacen,
dejando para la aplastante mayoría los riesgos y las graves
consecuencias, tantas veces fatales.
Expresión
religiosa debe orientar la vida privada
–
En un Estado Laico, como en todo Estado democrático, los preceptos
legales no pueden fundarse en criterios religiosos. El Estado
debe asegurar todos los cultos, pero limitar sus opciones
a la esfera privada, sin expresiones públicas que hagan de
la diversidad privada un factor de desigualdad en la esfera
pública.
–
Lo único que se puede permitir es que aquellas que lo deseen,
por necesidad o por convicción, tengan donde hacer el aborto,
en condiciones mínimas de seguridad, sin necesidad de disponer
de recursos financieros a los cuales no tienen acceso.
Fuente:
jornal O Globo, Rio de Janeiro, 24/08/97.
Moderna
Democracia y Riesgo de Retroceso al Medievalismo
Argumentos
de Daniel C. Maguire, profesor de Teología y Ética, Universidad
de Marquette, EUA
–
La separación entre religión y gobierno abrió la puerta para
el moderno gobierno democrático. Cualquier intento de retroceso
con relación a esa separación invita a un retorno al caos
medieval.
–
Nadie afirma que la razón es perfecta, pero en una democracia
libre donde todas las personas, incluso las que lideran, están
sujetas a crítica severa, donde no hay resquicio del "derecho
divino de los reyes", el bien público está mejor servido.
Las personas religiosas pueden expresar sus puntos de vista
como ciudadanas, pero no deben tener una participación privilegiada
en el discurso público. El Estado Laico es la única forma
posible de Estado democrático.
Fuente: Articulo escrito en septiembre de 2002, exclusivo para
la Campaña 28 de Septiembre.
La
Despenalización del Aborto debe Constar
del
Programa de Gobierno de un País Moderno
Argumentos
de Ennio Candotti, profesor del Instituto de Física de la
Universidad Federal de Rio de Janeiro. Fue presidente de la
Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia de 1989
a 1993.
Derecho
al aborto: una relevante cuestión social
–
Los derechos reproductivos de la mujer son reconocidos desde
hace mucho en los países civilizados. Es inadmisible que en
nuestro país todavía se trate de impedir una serena y consistente
discusión sobre los múltiples aspectos de esa relevante cuestión
social; y el acceso a la contracepción y la despenalización
del aborto son dos de esos aspectos.
–
Se debe respetar las interpretaciones de los textos sagrados
que orientan convicciones y normas de comportamiento de muchos
ciudadanos. Sin embargo, la libertad de opinión no implica
que las certezas o convicciones religiosas de unos deban entenderse
como verdades para todos.
Evolución
necesaria
–
Hace siglos que se discute el derecho de la mujer a interrumpir
voluntariamente un embarazo indeseado. Se contraponen a un
derecho individual, personal, determinaciones que obedecen
a valores culturales de origen dogmático.
–
Las más diversas respuestas tienden hoy, en los países con
elevados niveles de educación, a admitir el aborto en los
casos de riesgo para la salud de la mujer, para la salud del
feto, embarazo consecuente con la violencia sexual, o aún,
como en el caso de Italia, por situación socioeconómica.
El
aborto de la tolerancia
–
Sabemos que en los hospitales públicos, uno en cada cinco
lechos de los sectores de ginecología y obstetricia está ocupado
por pacientes que sufren las secuelas de abortos mal realizados.
–
Desconocer esa realidad y negar reparo a la legislación impertinente
no sólo impide el acceso de la mujer a un derecho consolidado
en los países civilizados, sino que también niega solidaridad
a seres humanos que sufren en el cuerpo y en el alma. Manifiesta
intolerancia.
Despenalización
del aborto: un proyecto moderno
–
Principios éticos que orienten la acción de los seres humanos
y atribuyan significado a los progresos de la ciencia deben
ayudarnos a construir una civilización solidaria y no a alimentar
las hogueras de la intolerancia.
–
A los partidos políticos les toca discutir esa cuestión, libres
de imperativos dogmáticos, y encontrar soluciones equilibradas
que alivien el sufrimiento de millones de seres humanos. La
despenalización del aborto, en el capítulo de los derechos
reproductivos de la mujer, debe constar del programa de gobierno
de un país moderno.
Fuente:
diario Folha de S. Paulo, 28/04/94.
La
Religión en la Formulación de Políticas Nacionales e Internacionales:
Tema
Actual que Afecta Directamente a las Mujeres
Parte
de ponencias del seminario promovido con la colaboración de
Catholics for a Free Choice por Miembros del Parlamento Europeo,
en su sede en Bruselas (noviembre/ 2001).
Roberto
Blancarte, Centro de Estudios Sociológicos - El Colegio de
México (México-DF)
–
El cuestionamiento del Estado Laico y de la secularización
de la sociedad es una seria amenaza a las libertades civiles.
Esas libertades, en muchos casos conquistadas a duras penas,
se ven amenazadas por lo que se ha denominado de "recolonización
de la esfera pública" por las religiones institucionalizadas.
–
El secularismo puede ser definido como un régimen social de
coexistencia cuyas instituciones políticas son legitimadas
principalmente por la soberanía popular, y no por elementos
religiosos. Como consecuencia, el Estado Laico emerge de hecho
cuando el origen de su soberanía deja de ser sagrado y se
vuelve popular.
–
Las instituciones políticas que componen el Estado ven cada
vez más a la religión como un elemento de legitimación e integración
social. Eso significa que el secularismo, aunque todavía prevalezca,
puede sufrir retrocesos. Eso muestra también que la amenaza
al secularismo no proviene de las religiones, sino del mismo
Estado, que parece estar crecientemente en búsqueda de las
religiones para que estas le confieran legitimidad. Es cada
vez más común ver a miembros del gobierno y de partidos políticos
en búsqueda de esa legitimación, abriendo las puertas para
la recolonización de la esfera pública por la religión.
–
Las religiones tienden a ocupar la esfera del Estado más allá
de meras cuestiones sociales. Históricamente, las libertades
civiles no han sido perfeccionadas con la influencia de la
religión sobre las políticas públicas. Por el contrario, la
libertad religiosa ha sido favorecida con el fortalecimiento
del Estado Laico que garantiza las libertades de todos los
ciudadanos.
–
Es en ese contexto que los derechos sexuales y reproductivos,
en particular, encuentran un mejor ambiente para desarrollarse.
El Estado Laico asegura esos derechos en la medida en que
defiende un orden público que se encuentra más allá de toda
imposición moral de las religiones institucionalizadas. Las
organizaciones religiosas tienen el derecho de expresar sus
opiniones y tratar de que sean aceptadas por los miembros
de sus propias instituciones, pero no pueden imponerlas a
la sociedad como un todo.
Paul
D. Numrich, PHD, Park Ridge Centrer for the Study of Health,
Faith and Ethics (EUA)
–
La formación de redes religiosas — tanto entre grupos religiosos
como entre grupos religiosos y grupos seculares— probablemente
va caracterizar siempre la participación religiosa en la ONU.
Arreglos que aparentemente crean ligaciones entre "asociados
improbables" pueden seguir siendo forjados alrededor
de cuestiones específicas como familia y género, aunque su
estabilidad a largo plazo y su oportunidad de ampliación sean
dudosas.
Francis
Kissling, presidenta de Catholics for a Free Choice (Washington/EUA)
–
Cada vez más las cuestiones sometidas a la apreciación de
la ONU representan una contestación de lo que las instituciones
religiosas más conservadoras ven como su identidad esencial.
Por ejemplo, la cuestión del status de las mujeres. ¿Cómo
se puede participar de debates sobre esa cuestión en el mundo
secular, cuando se recusa la ordenación de mujeres o se llega
hasta a negar su derecho a voto? ¿ Cómo se puede participar
de discusiones sobre la sexualidad, sobre la adolescencia,
sobre la cuestión del SIDA – cuando sobre esa cuestión hemos
visto a miembros graduados del Vaticano decir en las instalaciones
de la ONU que los preservativos pueden provocar la enfermedad
- como Estado respetado?
–
La campaña a favor del cambio del status del Vaticano en la
ONU ha despertado en todo el mundo una enorme atención. La
mayor parte de las personas siquiera sabía que era ese el
status del Vaticano. Tenemos pocas esperanzas, dada la naturaleza
de las instituciones burocráticas, de que la ONU se ocupe
de esa cuestión en un futuro cercano, pero creemos que, al
cuestionar de manera continua la legitimidad de la iglesia
Católica Romana como la única religión a tener ese status
en la ONU, sirvamos, de cierta manera, como guardianes de
su comportamiento, y podamos contener algunos de los excesos
que las mujeres han vivenciado en la ONU.
Emma
Bonino, Miembra del Parlamento Europeo por Italia
–
Muchas de las cosas que las religiones consideran pecaminosas
no son crímenes en la esfera secular. Es responsabilidad de
los políticos diferenciar pecado de crimen.
Anissa
Helie, directora de la Women Living Under Muslim Laws (WLUML)
(Mujeres que Viven bajo las Leyes Musulmanas)
–
El status de las mujeres se encuentra en el centro del discurso
y de la práctica de los derechos religiosos. Las mujeres son
más vulnerables a políticas fundamentalistas. En verdad, suelen
ser sus principales blancos.
–
Los denominados líderes fundamentalistas están, en realidad,
usando la religión para conquistar o mantener poder político.
Esos líderes y movimientos político-religiosos no defienden
un regreso a la tradición propiamente dicha. Al revés, lo
que promueven son interpretaciones conservadoras de la religión
y de la identidad.
–
El "regreso a la tradición" de la derecha religiosa
tiene un carácter sistemáticamente selectivo. La tradición
a la que se refieren suele ser un pasado a-histórico, casi
mítico, que borra todo vestigio de diversidad al interior
de cada cultura — diversidad de grupos étnicos, de creencias
religiosas, de orientaciones sexuales o de clases.
Cecile
Richards, Turner Foundation y ex-directora de Texas Interfaith
Network (EUA)
–
El movimiento de la derecha religiosa no gira alrededor de
la religión: es un movimiento político de extrema derecha
que abusa de la religión a fin de promover sus intereses políticos.
Aunque muchos de los partidarios puedan ser religiosos, la
meta es conquistar poder político.
–
La derecha religiosa es particularmente habilidosa en usar
una política basada en el miedo, dividiendo al país en torno
de cuestiones de raza, de género, de sexualidad y de religión,
empleando una retórica anti-homosexual y antiaborto que inflama
a sus seguidores.
–
El nuevo gobierno (italiano) tiene un programa que parece
haber sido dictado por la Curia Romana: sólo la familia tradicional
debe ser reconocida y defendida; la ley del aborto debe ser
cambiada para volverse más rigurosa; y, sobretodo, los homosexuales
no deben, de manera alguna, ser reconocidos.
–
En Italia es imposible imaginar un Estado Laico, dado que
todas las discusiones sobre la familia, las mujeres, el aborto,
la inseminación artificial, los embriones, la eutanasia, sobre
los principios básicos de los derechos humanos, tienen que
ser sometidas al cuidadoso examen y a la aprobación del Vaticano.
Fuente:
Informe suministrado por Católicas por el Derecho a Decidir/
América Latina
__________
Coordinación
Regional de la Campaña 28 de Septiembre 2002
Rede
Nacional Feminista de Saúde Direitos Sexuais e Direitos Reprodutivos/
Brasil
http://www.campanha28set.org
Mujeres
al Oeste
Punto
Focal de la Campaña "28 de septiembre" en Argentina
mujoeste@lvd.com.ar
*
* * * * * * * * *
Campaña 28 de Septiembre
- Año 2001
Día por
la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe
¿Porque luchamos por el derecho a decidir?
Estimaciones realizadas hace seis años concluyeron que, en 1995, en todo el
mundo, fueron practicados alrededor de 20 millones de abortos
inseguros (IFPP-1999).
Los abortos inseguros –hechos en la clandestinidad– producen en un gran número
de mujeres, graves secuelas en su salud y hasta les causan
la muerte.
Se calcula que, en el mundo, mueren cada año entre 60 y 80 mil mujeres a consecuencia
de esos procedimientos.
En América Latina y el Caribe la prohibición del aborto
causa miles de muertes
·
En
nuestra región se producen 6 mil muertes de mujeres y adolescentes
por año, como consecuencia de abortos inseguros (FNUAP-1997)
·
El
21% del total de muertes relacionadas con el embarazo, parto
y posparto tiene como causa las complicaciones del aborto
realizado en condiciones de riesgo (OMS-1998).
En el mundo
·
De
acuerdo con datos de la ONU-1999, muchos países autorizan
el aborto, bastando una solicitud expresa para eso. Son estos:
à
El
87% de los países europeos
à
El
5% de los países de América Latina y África Sub-sahariana;
à
El
14% de los países del África del Norte (islámicos) y Medio
Oriente;
à
El
53% de los países asiáticos.
·
El
aborto para salvar la vida de las mujeres es aceptado en el
48% de los países de África, el 61% de América Latina y el
27% de Asia. (ONU/ World Population Policies-1999)
Quienes somos
Desde hace dos décadas mujeres latinoamericanas
y caribeñas se reúnen en la lucha por los derechos sexuales
y reproductivos y por justicia de género. En el 5º Encuentro
Feminista Latinoamericano y del Caribe (Argentina-1990),
se creó el Día por la Despenalización del Aborto
en América Latina y el Caribe, un tema de unánime y prioritaria
preocupación. El 28 de Septiembre fue elegido como fecha de
referencia para una Campaña que, desde 1993, ha impulsado
acciones en los distintos países de la región. La Coordinación
Regional de la Campaña, que es rotativa, ya estuvo bajo la
responsabilidad de Católicas por el Derecho a Decidir (Uruguay);
Gire (México) y Cidem (Bolivia).
Centenas
de organizaciones de mujeres en 18 países de América Latina
y el Caribe están congregadas en torno a la Campaña 28
de Septiembre
La Campaña en el 2001
Este
es el octavo año consecutivo en que mujeres de Argentina,
Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador,
Ecuador, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Puerto
Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela se
dirigen a los pueblos de la región para hablar sobre el derecho
a optar por la interrupción de un embarazo no deseado.
Son
mujeres cuyo trabajo por la salud trajo los nuevos conceptos
de derechos sexuales y reproductivos, considerados como parte
inseparable de una lucha más amplia, de construcción de la
democracia. Desde esa perspectiva, las leyes no pueden ser
dictadas por valores morales o religiosos, sino por los principios
de justicia social y libertad ciudadana.
Nuestro objetivo
Propiciando la humanización de los servicios de atención de la salud y a la
reducción de la morbi-mortalidad materna, la Campaña 28
de Septiembre lucha por impulsar
el cumplimiento de las leyes que permiten el aborto y por
generar avances en las legislaciones a través de la formación
de consensos políticos en lo que se refiere a la revisión
y liberalización de las leyes punitivas.
Hable con nosotras
Mujeres
al Oeste
Punto
Focal de la Campaña 28 de septiembre en Argentina
mujoeste@lvd.com.ar
La Campaña
28 de Septiembre se solidariza con las mujeres que han sufrido
en consecuencia de abortos clandestinos y lucha por el derecho
a decidir.
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